Los 'guaruras' (escoltas) desaparecen en el aire. Ellos se quedan en el helipuerto, al despegar. Casi siempre. Depende del grado de poder y por tanto de peligrosidad. Los hay que escoltan a?n en el espacio a?reo. La ausencia de libertad que siente un millonario, condenado de por vida a una corte de fornidos guardaespaldas detr?s, para ir a una comida de negocios o recoger a sus hijos en la escuela, desaparece en el aire y entonces ?ste se relaja al fin, escucha m?sica cl?sica y observa el mundo desde el cielo, como si fuese una met?fora de su propia vida.
Elevados sobre el resto de los mortales, los helic?pteros privados dise?an el espacio a?reo de la Ciudad de M?xico. Roberto O´Farrill ?vila Camacho, vuela desde hace 40 a?os. Es propietario y piloto por afici?n. Su padre ya ten?a helic?pteros. Apasionado de los coches de carreras, de los aviones y por supuesto de los helic?pteros, su imprescindible medio de transporte, para moverse en una ciudad de m?s de 20 millones de personas, como es el Distrito Federal.
En su luminoso despacho se aprecian sus grandes pasiones: fotograf?as familiares, en blanco y negro, momentos felices de su padre en un helic?ptero, otros m?s tristes, como el retrato de su hermano fallecido en un accidente a?reo, su hijo a los mandos, como un capit?n. Maquetas de coches de carreras, de helic?pteros. Para ?l, es tan normal como para otros tener un buen coche.
Gracias a este veh?culo, almuerza en Veracruz y se re?ne al atardecer en Ciudad de M?xico. A la ma?ana siguiente desayuna en Puebla y duerme en Acapulco. Las distancias desaparecen a 150 nudos, "es la manera m?s r?pida y segura para viajar", responde. La panza de su helic?ptero 'King Cobra', lleva impreso su escudo, un tigre y una cobra entrelazados. "Durante a?os practiqu? artes marciales y siempre me han llamado la atenci?n estos dos peligrosos an?males".
Su helic?ptero, el modelo EC130 B4, est? considerado como el monomotor m?s moderno del mundo, fabricado por la empresa francesa, Eurocopter, l?der en fabricaci?n de helic?pteros y proveedor del Presidente de la Rep?blica, Felipe Calder?n. Cuenta con unos reforzados sistemas de seguridad y puede aterrizar sobre arena, hierba y en situaciones de emergencia. Adem?s tiene unos interiores de extra lujo con el confort m?ximo, como corresponde a un cliente VIP.
Hasta siete pasajeros pueden alojarse en este espectacular dise?o, en el que O´Farrill ?vila contribuy? hasta en el m?s m?nimo detalle. Simp?tico y generoso, cuenta con la pasi?n de un ni?o c?mo durante seis meses estuvo tratando de encontrar el color que quer?a. "Es como un camale?n, depende de la luz o donde est? situado, cambia de color. Quer?a que sus tonos simularan el atardecer y el amanecer". En efecto al aterrizar en el jard?n de su domicilio, el 'King Cobra' cual camale?n se transforma con el c?sped torn?ndose verde.
Brasil, M?xico y Guatemala son los tres grandes mercados del helic?ptero privado. Jeremy Bretigniere, Gerente de ventas para el mercado mexicano de Eurocopter, explica algunos de los motivos: "En Am?rica Latina donde la infraestructura en carreteras no tiene una excelente calidad, los transportes en helic?ptero ahorran mucho tiempo a los usuarios. No solo ahorran unas horas, sino d?as".
Para la empresa Eurocopter, el mercado VIP significa un 30% de su actividad. "Los clientes VIP constituyen un mercado espec?fico y muy exigente. Un ejecutivo puede volar alrededor de 200 horas al a?o, que no es mucho, pero al mismo tiempo es muy demandante ya que requiere de un servicio muy exclusivo. Que una persona con tanto poder tenga un helic?ptero nuestro supone una gran referencia y exige de nosotros un nivel de perfecci?n. No es lo mismo dise?ar un helic?ptero para trasladar personas a una base petrolera, que uno que se utiliza para llevar a la familia a la casa de Acapulco".
En muchos casos, las exigencias pueden llegar demasiado alto y en el caso de muchas de estas personas acostumbradas a que nadie les diga que no, sus demandas pueden ser particulares, inviables y hasta peligrosas. ?Y entonces qui?n manda? "El problema en Am?rica Latina es que hay una escasa cultura aeron?utica y pocas escuelas. No es lo mismo pilotar que ser piloto. Un piloto es un capit?n a bordo de su nave. Muchas veces el due?o dice que quiere ir a un lugar, s? o s?. En un helic?ptero esto no funciona as?. El jefe a bordo es el piloto y no el due?o". No s?lo sucede en el mando de la nave, sino en el proceso de fabricaci?n de cada modelo, que se realiza de manera personalizada durante ocho meses, hasta ajustar los deseos de cada comprador.
"Un cliente que ya hab?a firmado el contrato, nos pidi? pintar las palas de color negro", recuerda Jeremy Bretigniere. "Le explicamos que en aeron?utica eso no se puede realizar. Se enfad? y rompi? el contrato. Le tuvimos que explicar que era por su seguridad y finalmente accedi?. Al poco decidi? que la matr?cula ten?a que estar escrita con letras g?ticas. Le dijimos que estaba prohibido. Dijo que adelante. Cuando le entregamos el helic?ptero, las volvi? a pintar como el quer?a".
Las pir?mides de Teotihuacan se ven min?sculas desde el aire, lo mismo que las elegantes casas de Las Lomas o El Pedregal. En Santa Fe, parece una tarea acrob?tica tratar de descender en los helipuertos de los rascacielos. O´Farril ?vila aterriza en el c?sped de su casa, junto a la piscina, para mostrar a ELMUNDO.es la capacidad de su helic?ptero de descender sobre la hierba. "Pap?, pap?", su hijo llega corriendo a sus brazos. El piloto, Chistopher, se lleva el 'King Cobra' al hangar. Horas m?s tarde volver? a recogerlO para llevarle a una reuni?n al otro extremo de la ciudad.
Via | elmundo
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