A juicio oral y público fue remitido el acusado Aníbal José Meza Gutiérrez, bautizado ahora como “El Chacal del Río Caracol”, comunidad de Las Mercedes, quien sádicamente asesinó y violó a las hermanas Marcia del Socorro y Masiel del Carmen Hernández Flores, la madrugada del 18 de marzo, cuando se dirigían al viacrucis de la iglesia de la comunidad.
El juez de audiencia Bernardo Morales, después de analizar las pruebas presentadas por el Ministerio Público, manifestó que había suficientes para mandar a juicio al acusado por asesinato y violación, a pesar de que la defensa, Freddy Rizo, quiso interponer un incidente de nulidad.
Rizo alegó que a su defendido se le habían violado sus derechos constitucionales, porque fue detenido el 18 de marzo y fue hasta el 31 del mismo mes que se presentó la acusación
Adujo que estuvo 14 días preso ilegalmente, pero el Ministerio Público le aclaró que Meza no estaba detenido ilegalmente, porque el tiempo que estuvo bajo arresto fue por el intento de violación que le achacaron, delito por el cual fue remitido a juicio.
Sobre la base de tales elementos, el juez Bernardo Morales no dio lugar a la petición del abogado defensor, y remitió al acusado a juicio, el que quedó programado para el 15 de junio a las ocho de la mañana.
Lo único que le concedió el juez al reo fue una orden para que lo lleven al forense para una valoración psiquiátrica.
Esposa de acusado, testigo de cargo
Una de las principales testigos del doble crimen que conmovió a la comunidad de Las Mercedes, ubicada al Sur de la ciudad de Matagalpa, es la compañera de vida de Meza, Damaris del Rosario Tercero, quien dijo que un día antes del crimen, su compañero de vida les pidió a las dos hermanas que pasaran por su casa, porque sino las iba a violar en el río. Eso fue el 17 de marzo, amenaza que consumó el viernes 18 en la madrugada.
Tercero dijo a las autoridades que Meza salió y le dijo que iba a realizar “un vuelo”, por la mañana llegó preocupado, se cambió de ropa y le confesó que había matado y violado a las hermanas Hernández. Según el forense, una fue violada después de muerta y la otra antes de morir. Una de ellas aún era virgen.
Hay otros testigos que fueron compañeros de celda del acusado. Estos dijeron a la Fiscalía que Aníbal Meza les dijo que se quería ahorcar, porque había matado y violado a dos mujeres, pero ellos se lo impidieron al decirle que si lo hacía, los iba comprometer.
Padre pide justicia
Mientras el juzgado estaba repleto de gente que pedía la pena máxima para el asesino de las hermanas Hernández Flores, otro centenar rodeaba el Complejo Judicial. Don Nieves Hernández manifestó que solo esperaba castigo por la atrocidad cometida en contra de sus hijas, porque él y su familia no harán nada para cobrar venganza. “La justicia de Dios caerá sobre el asesino”, acotó.
“Hasta el momento, las autoridades han actuado bien y espero que todo siga así hasta el día del juicio oral y público”, agregó el padre de las víctimas, quien cuenta con el apoyo de la población matagalpina y organizaciones defensoras de los derechos humanos y de los derechos de las mujeres, para que este hecho sangriento no quede en la impunidad.
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